VENTAJAS DEL ARBITRAJE EN PROPIEDAD INTELECTUAL

La naturaleza de la Propiedad Intelectual, por sus peculiares características, requiere de medios de resolución de controversias eficaces. Estos mecanismos a su vez deben ser más accesibles, ágiles y flexibles, de tal manera que se ajusten de forma rápida a las nuevas tendencias en la materia. En razón de ello el arbitraje, como alternativa eficaz para dar tutela a la Propiedad Intelectual, se caracteriza cada vez más por su funcionalidad y repercusión transnacional.

Se ha indicado que “los derechos de Propiedad Intelectual son útiles en la medida en que su protección es efectiva[1]. En ese sentido, el arbitraje se destaca como el proceso ideal para resolver controversias relativas a esta materia, especialmente cuando las partes son de diferentes nacionalidades. El proceso arbitral se caracteriza porque las controversias con temas muy especializados, que no siempre se adecuan los sistemas judiciales nacionales, pueden ser conocidas y resueltas de forma más certera y adecuada mediante la decisión de un árbitro o tribunal arbitral.

“Los derechos de Propiedad Intelectual son útiles en la medida en que su protección es efectiva”

 

El arbitraje presenta, entre otras, las siguientes ventajas para la resolución de conflictos derivados de derechos de Propiedad Intelectual:

1. El arbitraje es un proceso de naturaleza privada por el cual se limita el daño colateral resultante de los derechos controvertidos. La confidencialidad de la controversia es un elemento esencial para muchos de los casos que se discuten en los procesos de Propiedad Intelectual. Lo anterior limita el daño a la imagen o reputación de las partes, lo cual se puede traducir en una reducción del perjuicio económico que la publicidad del caso pudiera llegar a causar.

 

2. Las partes pueden seleccionar árbitros expertos en Propiedad Intelectual en cualquiera de sus vertientes, teniendo la certeza que estos resolverán de la mejor forma aplicando los conocimientos y expertise que tienen sobre el tema en discusión. Al ser la Propiedad Intelectual una materia tan especializada, la formación y conocimiento de los árbitros resulta sumamente importante para resolver las complejas controversias según su leal saber y entender, emitiendo laudos más acordes con las pretensiones de las partes.

 

 

3. Los casos de Propiedad Intelectual han tenido un incremento a nivel internacional, lo cual ha generado que muchos de los conflictos que de esta materia se deriven posean este carácter y tengan que ser resueltos tomando en cuenta varias legislaciones aplicables y países involucrados. Por tal motivo, la utilización del arbitraje facilita la protección de los derechos en conflicto, ya que las partes pueden seleccionar árbitros que sean distintos a sus nacionalidades para evitar conflictos de interés y escoger una ley neutral para resolver la controversia.

 

 

4. Asimismo, en el caso de arbitrajes internacionales en los cuales se necesita ejecutar el laudo en una determinada nación, se ha verificado que dicha ejecución es procedente en virtud de la figura del exequatur en el caso aplicable, o de conformidad con tratados internacionales que regulen su forma de ejecución, como lo contempla la Convención de Nueva York de 1958 sobre el reconocimiento y la ejecución de las sentencias arbitrales extranjeras, siempre y cuando los estados sean partes de dicha convención o de algún tratado aplicable.

 

5. Otro factor atractivo del arbitraje es el tiempo, el cual es un elemento clave dentro del desarrollo de los procesos arbitrales que incentiva su uso sobre el procedimiento judicial. El proceso arbitral se caracteriza por ser un procedimiento eficaz y celero que promueve la economía procesal y la reducción de costos y gastos en el desarrollo del proceso. Por ello, resulta conveniente para dilucidar controversias derivadas de Propiedad Intelectual, pues brinda una protección más rápida y genera una resolución (laudo) en un plazo menor al de la obtención de una sentencia.

 

 

6. Otro factor atractivo del arbitraje es el tiempo, el cual es un elemento clave dentro del desarrollo de los procesos arbitrales que incentiva su uso sobre el procedimiento judicial. El proceso arbitral se caracteriza por ser un procedimiento eficaz y celero que promueve la economía procesal y la reducción de costos y gastos en el desarrollo del proceso. Por ello, resulta conveniente para dilucidar controversias derivadas de Propiedad Intelectual, pues brinda una protección más rápida y genera una resolución (laudo) en un plazo menor al de la obtención de una sentencia.

 

 

7. Por último, el arbitraje ofrece la opción de elegir entre un proceso de derecho y uno de equidad. La diferencia entre cada uno es que el arbitraje de derecho se resuelve el conflicto de conformidad con las leyes y demás disposiciones aplicadas al caso; en cambio, el arbitraje de equidad se resuelve con base al conocimiento del árbitro o tribunal arbitral sobre el derecho controvertido. Al ser la Propiedad Intelectual una materia tan especializada, la formación y conocimiento de los árbitros resulta sumamente importante para resolver las complejas controversias según su leal y buen saber y entender, encontrando soluciones más justas y equitativas.

 

 

[1] Para mayor información ver: Organización Mundial de la Propiedad Intelectual – OMPI – ¿Por qué recurrir al arbitraje en controversias relativas a la propiedad intelectual?, disponible en: http://www.wipo.int/amc/es/arbitration/why-is-arb.html, consulta realizada con fecha 24 de octubre de 2018.

Autor:


SHEYLA NADIM VARGAS MONROY

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