07 de Diciembre del 2018

LA CLAVE DE UN BUEN MERCADO ES LA INFORMACIÓN



Por Antonio José Villalobos Arias - Asociado LatamLex Costa Rica (avillalobos@latamlex.com)

En la dinámica económica hay dos agentes que se interrelacionan para que esta funcione. Por un lado, tenemos al consumidor, que es toda persona o entidad que recibe un bien o servicio o información referente a ello, igualmente se catalogan como consumidores aquellos que adquieren productos terminados o insumos para integrarlos en los procesos de producción, transformación o comercialización. Por el otro están los comerciantes, es decir las personas o entidades que ofrecen, distribuyen, venden, arrendan o conceden el uso de bienes o servicios, sea su actividad principal o no.

En ese sentido, hay consideraciones que los comerciantes deben tener en cuenta al ofrecer bienes o servicios al consumidor, garantizando así el respeto a los derechos de estos últimos. La ley dicta una protección a los derechos e intereses legítimos del consumidor mediante una variedad de mecanismos que contemplan desde la prevención hasta e correcto desarrollo del proceso de competencia, prohibiendo monopolios, prácticas monopolísticas y otros distorsionadores del mercado. Es por ello por lo que podemos categorizar las medidas en: Obligaciones del comerciante y prohibiciones

Obligaciones del comerciante

El comerciante está obligado, en esencia, a respetar todas las condiciones de la contratación correspondiente. Para lograrlos es necesario brindar al consumidor toda la información necesaria, siempre de forma clara y veraz cubriendo todos los detalles referentes y relevantes al bien o servicio ofrecido, abarcando la existencia o no de servicios técnicos de reparación y repuestos, así como su estado, en el territorio nacional.

En cuanto al aspecto publicitario hay que tener sumo cuidado en no inducir al error o al engaño al consumidor, dando a conocer a cabalidad las características, condiciones y propiedades de la oferta presentada. También deben proporcionarse indicaciones para el uso adecuado de los artículos, así como los riesgos que pueda conllevar.

Igualmente, los instrumentos de medición a utilizar en el negocio deben estar calibrados y en buenas condiciones. Sumado a ello, se debe procurar acatar el resto de las medidas relacionadas al control de calidad.

Otros puntos que tomar en cuenta son:


  • Abstenerse de acaparar, especular, condicionar la venta y discriminar el consumo.

  • Resolver el contrato bajo su responsabilidad, cuando tenga la obligación de reparar el bien y no la satisfaga en un tiempo razonable.

  • Fijar plazos prudenciales para formular reclamos.

  • Establecer, en las ventas a plazos, garantías de pago proporcionales a las condiciones de la transacción.

  • Extender la factura o el comprobante de compra, donde conste, en forma clara, la identificación de los bienes o servicios, así como el precio efectivamente cobrado.

  • Apegarse a la equidad, los buenos usos mercantiles y a la ley, en su trato con los consumidores.


Prohibiciones

Para ponerlo desde una perspectiva general, se prohíben todas las acciones orientadas a restringir el abastecimiento, la circulación o la distribución de bienes y servicios. Concretamente:

  • Acciones de acaparamiento. Sustracción, adquisición, almacenaje, retención o el esconder bienes intermedios o finales superiores a los necesarios para el giro normal de la actividad, con el fin de provocar escasez o alza en el precio, salvo que se trate de insumos requeridos para satisfacer necesidades propias de la empresa o que, por causa ajena al interesado, no se puedan transar.

  • Ventas atadas o condicionadas. A menos que así se haya ofrecido, públicamente y de manera inequívoca, a los consumidores

  • Especulación. Ofrecimiento o ventas bienes o servicios, en los diversos niveles de la comercialización, a precios superiores a los regulados u ofrecidos de conformidad con las regulaciones relativas a la promoción de competencia.

  • Disminución en el consumo. Negación a proveer un producto o prestar un servicio, o cuando lo ofrezca o lo preste en forma irregular o dilatoria, salvo que medie justa causa, debidamente comprobada por el comerciante o el productor.

  • Cualquier otra forma de restricción o manipulación injustificada de la oferta de bienes y servicios.


Como se puede observar, la buena dinámica económica y el respeto a los derechos del consumidor se basa en dejar clara toda la información a nuestros clientes. Por lo tanto, debemos procurar cubrir todos los detalles relacionados al producto o servicio brindados.








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