Ley de fortalecimiento al emprendimiento

Este año entró en vigencia la Ley de Fortalecimiento al Emprendimiento. El propósito de esta ley está bastante claro en su nombre: fortalecer, apoyar y fomentar el emprendimiento en Guatemala. Para esto, la ley crea nuevos métodos y figuras de apoyo a los emprendedores, como la Unidad de Fortalecimiento al Emprendimiento. Sin embargo, el aporte de esta ley que más interés debería despertar en los emprendedores del país (sobre todo los pequeños), es la creación de una nueva sociedad mercantil.

Antes de esta ley, los comerciantes se podían organizar en las formas mercantiles establecidas por el Código de Comercio, siendo estas: sociedad colectiva, sociedad en comandita simple, sociedad de responsabilidad limitada, sociedad anónima y sociedad en comandita por acciones. Dependiendo de sus necesidades, el comerciante podía optar por cualquiera de estas formas, sin embargo, la más común de estas es la sociedad anónima. Los emprendedores grandes o pequeños también optan hasta ahora, generalmente, por la sociedad anónima. Pero la ley de Fortalecimiento al Emprendimiento adiciona a estas formas la sociedad de emprendimiento. Esta es la nueva forma mercantil por la que los comerciantes se pueden organizar, y que ya se están inscribiendo.

La sociedad de emprendimiento trae sin duda una propuesta atractiva a todo emprendedor, sobre todo a los pequeños. Esta forma mercantil exige menos requisitos que las otras, e implica menos gastos registrales lo cual implica un ahorro que el emprendedor puede utilizar e invertir en otros aspectos de su negocio. Por ejemplo, las otras formas mercantiles que mencionamos anteriormente deben ser constituidas en escritura pública, lo cual implica altos gastos para el emprendedor quien posiblemente tiene un capital muy limitado. La sociedad de emprendimiento no exige que se constituya en escritura pública, sino tiene un procedimiento muy simple en el cual se puede constituir llenando un formulario en la página del registro mercantil de manera muy sencilla. Esto representa un gran ahorro para el emprendedor.

Un concepto interesante y de suma importancia que la sociedad de emprendimiento introduce en la legislación guatemalteca es que puede ser una sociedad unipersonal. Todas las otras formas mercantiles exigen que haya por lo menos dos personas, sin embargo, la sociedad de emprendimiento puede ser constituida por una o más personas. El caso de que se constituya por una sola persona no implica en ningún momento que no brinde la protección a sus accionistas por las cuales estos se organizan en una de las formas mercantiles, puesto que en la sociedad de emprendimiento también están obligados únicamente al pago de lo que hayan aportado a la misma.

Otro beneficio que trae esta nueva forma mercantil a los emprendedores es que, a diferencia de la sociedad anónima, en esta no están obligados a realizar la reserva del 5% de sus utilidades, de manera que también pueden utilizar esto para crecer su negocio o para repartirlo al final del ejercicio fiscal. Además de esto, las aportaciones que se realicen, las cuales solamente pueden ser dinerarias, son deducibles del impuesto sobre la renta, fomentando de esta manera el realizar aportes a dichas sociedades.

En síntesis, el propósito de esta ley y de esta nueva forma mercantil es el motivar el emprendimiento, y simplificar los trámites para poder estar inscrito legalmente en una de las formas mercantiles que establece nuestro Código de Comercio. Idealmente, la simplicidad de esta nueva forma de organización ayudará a que nuevos negocios surjan y que de la misma manera se creen empleos y crezca la economía de nuestro país.

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